viernes, 11 de enero de 2013

La Eneida.

Pasaje de Laoconte.

La historia comienza cuando los griegos dejan como "regalo" un caballo echo de madera, algunos pensaban que era como recompensa por los daños y lo aceptaron como regalo para los dioses, mientras tanto otros desconfiaban. Laoconte no se fiaba de los griegos, quería que el caballo fuese tirado al mar, o quemado, incluso él le tira una lanza al lombo del caballo, estaba completamente seguro de que algo malo iba a pasar.

Más tarde los dioses castigaron a Laoconte tirando dos serpientes al mar, éstas van directamente hacia Laoconte, matando primero a sus dos hijos y luego al padre ya que éste fue en su ayuda. Todos pensaban que Laoconte se lo había merecido por tirarle la lanza al caballo.

 

Texto en Latín.

 Primus ibi ante omnis, magna comitante caterva,

[...]
Talibus insidiis periurique arte Sinonis
credita
res, captique dolis lacrimisque coactis,
quos
neque Tydides, nec Larisaeus Achilles,
non
anni domuere decem, non mille carinae.
Hic
aliud maius miseris multoque tremendum
obicitur magis, atque improvida pectora turbat.
Laocoön
, ductus Neptuno sorte sacerdos,
sollemnis
taurum ingentem mactabat ad aras.
Ecce
autem gemini a Tenedo tranquilla per alta
horresco
referensimmensis orbibus angues
incumbunt
pelago, pariterque ad litora tendunt;
pectora
quorum inter fluctus arrecta iubaeque
sanguineae
superant undas; pars cetera pontum
pone
legit, sinuatque immensa volumine terga.
Fit
sonitus spumante salo; iamque arva tenebant,
ardentisque
oculos suffecti sanguine et igni,
sibila
lambebant linguis vibrantibus ora.
Diffugimus
visu exsangues: illi agmine certo
Laocoönta
petunt; et primum parva duorum
corpora
natorum serpens amplexus uterque
implicat
, et miseros morsu depascitur artus;
post
ipsum auxilio subeuntem ac tela ferentem
corripiunt
, spirisque ligant ingentibus; et iam
bis
medium amplexi, bis collo squamea circum
terga
dati, superant capite et cervicibus altis.
Ille
simul manibus tendit divellere nodos,
perfusus
sanie vittas atroque veneno,
clamores
simul horrendos ad sidera tollit:
quales
mugitus, fugit cum saucius aram
taurus
, et incertam excussit cervice securim.
At
gemini lapsu delubra ad summa dracones
effugiunt
saevaeque petunt Tritonidis arcem,
sub
pedibusque deae clipeique sub orbe teguntur.
Tum
vero tremefacta novus per pectora cunctis
insinuat
pavor, et scelus expendisse merentem
Laocoönta ferunt, sacrum qui cuspide robur
laeserit
, et tergo sceleratam intorserit hastam.
Ducendum
ad sedes simulacrum orandaque divae
numina
conclamant.

 Escultura de Laocoonte.

Tuvo tres escultores, Aguesandro, Polidoro e Atenodoro; hacia el año 50 d.C. Originalmente fue esculpido en mármol rosado e blanco. La escultura mide 2 metros y 42 centímetros, actualmente esta expuesta en los Museos Vaticanos. Tiene una estructura oblicua de vulto redondo, onde desaparece la serenidade y el equilibrio clásico.
La escultura representa el instante en el que Laoconte y sus dos hijos, eran atacados por dos serpientes, segun los críticos la escultura representa la impotencia y el dolor sobrehumano.

http://cv.uoc.edu/~04_999_01_u07/percepcions/laocoonte.jpg



sábado, 15 de diciembre de 2012


La muerte en la antigua Grecia.

La muerte para los griegos era muy importante,pues negar sepultura a un cadáver era condenar a vagar al alma del difunto y por consiguiente crear un peligro a los vivos. Era de esencial que un griego fuera enterrado o incinerado en su patria.

Rituales Funerarios.
Una vez  fallecido, del difunto se encargaba su más allegada familia, que preparaban y amortajaban al final sometiéndolo a un baño de agua y otro de aceite aromático. Se envolvía al difunto en un sudario dejando el rostro al descubierto y se le ponía algunas alhajas. Lo más significativo y lo que ha pasado a la historia como leyenda tradicional es la moneda que ponían en la boca del fallecido.
Este óbolo era de poco valor económico, pero de mucho valor simbólico. La moneda serviría para pagar a Caronte, que según la mitología griega era el barquero que transportaría el alma del difunto hasta su destino final, el Hades.
El cadáver se exponía en la casa. Los pies del difunto señalaran a la puerta y la cabeza se cubriera con flores. Se avisaba de que se había producido el óbito con un vaso de agua en la puerta de la casa, que se traía de otra parte ya que el agua del domicilio se consideraba “contaminada” por el óbito. Al lado del vaso se colocaba una rama de ciprés, que ya era considerado árbol funerario. Al salir de velar al muerto se rociaba al visitante con un poco de agua para purificarlo.
El cadáver era visitado por amigos y conocidos del difunto, aunque las visitas femeninas estaban sólo reservadas para las más allegadas. En algunas casas con recursos se contrataba incluso a plañideras que exageraban sus lamentaciones, se vestían de negro, recogían el cabello, se golpeaban el pecho y se desgarraban las mejillas. Lloraban,  lamentaban y oraban por el muerto.
Después de tres días de velatorio, el fallecido estaba listo para recibir sepultura ocremación. Salía de la casa antes de amanecer y se efectuaba una procesión por las calles menos transitadas. En griego antiguo este ritual se llamaba ecforá. El difunto era conducido en un carro o en hombros hasta fuera de la ciudad, pasadas las murallas, y era sepultado o cremado (la incineración costaba algo más). Si el difunto era sepultado, el lugar se señalaba con algún elemento. Si era incinerado, sus cenizas se depositaban dentro de una urna que después permanecería en la casa. Más tarde, todos regresaban a la casa donde se había velado el cuerpo y realizaban rituales de purificación y grandes banquetes fúnebres.

Orfeo y Eurídice.

Orfeo, hijo de Apolo y de Calíope, poseía el don de la música y la poesía. Estaba enamorado perdidamente de Eurídice, y la convierte felizmente en su esposa. Pero derrepente, un día, ella estaba huyendo de Aristeo ( que pretendía poseerla ), pisó una serpiente venenosa, ésta la mordió y ella acabó falleciendo.
Orfeo , estaba invadido en una pena enorme, entonaba canciones tan tristes que todos los dioses y todas las ninfas le incitaron a descender al inframundo, dónde, con ayuda de su música, esquivaría mil y un peligros.
Un vez llegado ante los dioses del inframundo, Hades y Perséfone, utilizó su música para convencerlos de darle una segunda oportunidad a Eurídice en el mundo de los vivos. Aceptaron, pero con una condición : Orfeo debería caminar siempre delante de ella, no podía mirarla hasta que ambos hubieran llegado a arriba y los rayos del sol hubieran llenado por completo a Eurídice.
El camino de regreso se hizo eterno. Orfeo a pesar de ver a su amada, contenia sus ansias y miraba al frente, no se giraba ni cuando atacaban los peligros del inframundo.
Ya en la superficie, Orfeo giró la cabeza pensando que todo había pasado, pero Eurídice aún tenía un pie en la sombra, en ese instante, se desvaneció en el aire sin posibilidad de volverla ver de nuevo.




viernes, 23 de noviembre de 2012

SAFO DE LESBOS
Safo fue una poetisa griega que vivió hace unos 2.600 años en la Isla de Lesbos, sobre su vida no conservamos datos precisos. Perteneció al parecer a una familia noble y fue contemporánea del poeta lírico Alceo, de quien se supone fue su amante, y de Stesichorus. También se dice que se casó con un hombre rico de la isla de Andros y que tuvo una hija llamada Cleis. Otra leyenda, que no merece credibilidad alguna, sostiene que, tras ser rechazada por el joven marino Faón, se arrojó desde un acantilado en Léucade. No se sabe cuando murió, pero en sus poemas de última época se describe a sí misma como una anciana que goza de una vida tranquila, pobre, en armonía con la naturaleza. Los fragmentos que hoy conservamos de sus poemas indican que Safo enseñó su arte a un grupo de mujeres jóvenes, con las que mantuvo una estrecha relación y para las que compuso sus odas nupciales cuando la abandonaron para casarse. El poeta Anacreont afirmaba, en referencia a este grupo, que Safo sentía un amor sexual por las mujeres; de ahí proceden los términos lesbianismo y safismo. Safo escribió nueve libros de odas, epitalamios o canciones nupciales, elegías e himnos, pero apenas se conservan algunos fragmentos de todos ellos, entre estos destaca la Oda a Afrodita. La poesía de Safo se caracteriza por la exquisita belleza de su dicción, su perfección formal, su intensidad y su emoción. Inventó el verso hoy conocido como oda sáfica (tres endecasílabos y un adónico final de cinco sílabas).
Su fama hizo que Platón se refiriera a ella dos siglos después de su muerte como la décima musa.






Oda a Afrodita.

Ποικιλόθρον᾽ ὰθάνατ᾽ ᾽Αφροδιτα,
παῖ Δíος, δολόπλοκε, λίσσομαί σε
μή μ᾽ἄσαισι μήτ᾽ὀνίαισι δάμνα,
πότνια, θῦμον.

ἀλλά τυίδ᾽ ἔλθ᾽, αἴποτα κἀτέρωτα
τᾶσ ἔμασ αύδωσ αἴοισα πήλγι
ἔκλυεσ πάτροσ δὲ δόμον λίποισα
χρύσιον ἦλθεσ

ἄρμ᾽ ὐποζεύξαια, κάλοι δέ σ᾽ ἆγον
ὤκεεσ στροῦθοι περὶ γᾶσ μελαίνασ
πύκνα δινεῦντεσ πτέῤ ἀπ᾽ ὠράνω
αἴθεροσ διὰ μέσσω.

αῖψα δ᾽ ἐχίκοντο, σὺ δ᾽, ὦ μάσαιρα
μειδιάσαισ᾽ ἀθάνατῳ προσώπῳ,
ἤρἐ ὄττι δηὖτε πέπονθα κὤττι
δἦγτε κάλημι

κὤττι μοι μάλιστα θέλω γένεσθαι
μαινόλᾳ θύμῳ, τίνα δηὖτε πείθω
μαῖσ ἄγην ἐσ σὰν φιλότατα τίσ τ, ὦ
Πσάπφ᾽, ἀδίκηει;

καὶ γάρ αἰ φεύγει, ταχέωσ διώξει,
αἰ δὲ δῶρα μὴ δέκετ ἀλλά δώσει,
αἰ δὲ μὴ φίλει ταχέωσ φιλήσει,
κωὐκ ἐθέλοισα.

ἔλθε μοι καὶ νῦν, χαλεπᾶν δὲ λῦσον
ἐκ μερίμναν ὄσσα δέ μοι τέλεσσαι
θῦμοσ ἰμμέρρει τέλεσον, σὐ δ᾽ αὔτα
σύμμαχοσ ἔσσο.





Oda a Afrodita

Inmortal Afrodita de polícromo trono,
hija de Zeus que enredas con astucias, te imploro,
no domines con penas y torturas,
soberana, mi pecho;

mas ven aquí, si es que otras veces antes,
cuando llegó a tu oído mi voz desde lo lejos,
te pusiste a escuchar y, dejando la casa
de tu padre, viniste,

uncido el carro de oro. Veloces te traían
los hermosos gorriones hacia la tierra oscura
con un fuerte batir de alas desde el cielo,
atravesando el éter:

de inmediato llegaron. Tú, feliz,
con la sonrisa abierta en tu rostro inmortal,
preguntabas qué sufro nuevamente, y por qué
nuevamente te invoco

y qué anhelo ante todo alcanzar en mi pecho
enloquecido: ¿A quién seduzco ahora
y llevo a tu pasión? ¿quién es, oh Safo,
la que te perjudica?

Porque si hoy te rehuye, pronto habrá de buscarte;
si regalos no acepta, en cambio los dará,
y si no siente amor, pronto tendrá que amarte
aunque no quiera ella.

Ven a mí también hoy, líbrame de desvelos
rigurosos y todo cuanto anhela
mi corazón cumplir, cúmplelo y sé tú misma
mi aliada en esta lucha.


Att: Silvia Rodeiro.

Los orígenes de Roma:


En el siglo VIII a.C en el acio estaba dividido en varias aldeas, pero la que más salientaba era Roma que se había ganado la posición ideal para los intercambios comerciales. Aunque los orígenes de oma son aún hoy inciertos, se conocen dos teorías:

1.Eneas: Nació de la relación entre la diosa Afrodita y Aquises criado en las montañasy a los 5 años fue llevado por su padre a Troya, creció y se convirtió en uno de los mejores guerreros. Éste tuvo complicaciones con algunos troyanos y huye a la ciudad. Comienza con sus leales en un viaje que le conducirá hacia su lugar de destino. Tuvo muchas batallas navegando había Italia. Italia estaba bajo el mando de Latino, el cual tiene una hija Lavinia, cuya mano han pedido muchos pretendientes entre ellos Turno. Pero un oráculo decía que Lavinia estaba destinada a casarse con Eneas. Hera instiga no solo a Turno si no también a los latinos contra Eneas que busca refugio junto a un griego. Eneas lucha contra Turno y lo mata. Al final Eneas y Lavinia se casan y Ascanio, hijo de Eneas funda Alba Longa y sus descendientes Rómulo y Remo fundan Roma.
 

2.Rómulo y Remo: Hijos de Rea Silvia y del dios Marte; los niños fueron abandonados por orden del Rey Amulio en las aguas del Tíber, por las cuales llegaron a los pies del Monte Palatino,bajo una higuera. Fueron encontrados por una loba que los amamantó. Por los Alrededores, andaba Fáustulo ( supervisor de los rebaños del Rei ), el que los llevó a junto su esposa, dónde fueron criados.
Cuando Rómulo y Remo cumplieron 18 años, conocieron de quien descendían. Se pusieron al servicio de Númitor, hermano del Rey Amulio, a quién ayudaron a ser el rey de Alba.
Decidieron fundar una ciudad en una zona del Monte Palatino, para decidir quien era el rey de esta ciudad, consultaron a los dioses el vuelo de las aves.
Finalmente Rómulo fue elegido rey, haró la tierra marcando su territorio, haciendo el juramento de que mataría al que lo traspasara. Remo se sentía despechado y cruzó el surco. Su hermano sin dudarlo lo mató. La fecha de la fundación de Roma se sitúa el 21 de abril de 753  a.C. El reinado de Rómulo duró 33 años. Un día, mientras pasaba revista a sus tropas estalló una tormenta y oscureció, era un eclipse, Rómulo desapareció y no volvió.



El veintiuno de agosto del mismo año en el que Rómulo se hizo rey(753 a.C) se celebreron una fiestas en honor de los latinos y los sabinos. Pero Rómulo ordenó que los hombres romanos raptaran a las mujeres sabinas y hicieron que los hombres de este mismo pueblo huyeran. Tres años después de este suceso los sabinos fueron a Roma para vengar a sus mujeres. Ellas se interpusieron entre sus padres y sus maridos así fue como se hizo la paz y la unión entre los pueblos.
Roma estaba dividida en dos estamentos jurídicos- sociales, eran los hombres libres y los esclavos, como ocurría en las otras ciudades-Estado de su entorno. El primero de los estamentos se dividían en dos clases bien diferentes:
La primera de ella eran los patricios, la clase minoritaria. Eran descendientes de los fundadores de la ciudad, que formaron el antiguo Senado de Rómulo; por ello, a sus descendientes le dieron el titulo de “patres” y a sus descendientes el de “patricios”. Poseían la mayor parte de las tierras y de los ganados que en ellas pastaban. Contolaban el Senado y se reunías en la Asamblea curiada. Se agrupaban en “gentes”, que es el nombre con el que se denominaba a los linajes o clanes.
El segundo grupo eran los plebeyos. Dedicados básicamente al trabajo manual en los distintos oficios y servicios, este grupo estaba formado por la progresiva mayoría de los ciudadanos, inmigrantes voluntarioso forazosos, procedentes de los demás ciudades del Lacio o del interior de Italia. “Los clientes”, un grupo de ellos, vivían en una especie de simbiosis con las familias patricias, de los que conseguían pequeñas parcelas de terreno y protección a cambio de una disposición servicial permanente. Los llamados caballeros, otro grupo, consiguieron enriquecersea través del comercio pequeño, la industriaincipiente, los contratos públicos,... formando así una clase intermedia ente los patricios y los plebeyos.


att: Silvia Rodeiro.